Que los sentimientos son muy fluctuantes, es sabido, aún así, hay gente que lo lleva mejor que otros, yo, yo tenía que ser la otra parte, la excepción.
Los optimistas consiguen ante las adversidades sacar la parte positiva, y los negativos, los negativos, si lo vemos negro, es que es negro, ni gris, ni fucsia canario (si es posible que alguna vez pueda existir ese color)
Intento creerme mis frases positivas, intento darlas vida, y digo que tengo éxito, cuando al final del día he desplegado una gran sonrisa por cada cosa que me contaban.
Tengo claro que todo lo que me pasa es fruto de mi juventud, que tan pronto reniego de todo como dejo de hacerlo, que me creo que puedo con todo a las doce de la mañana y a las seis de la tarde, tengo mis creencias bajo tierra.
Todo este caminar diario que llevo conmigo, algunos lo han llamado madurar, yo, por mi parte, prefiero llamarlo, estabilidad.
Por esto peleo, peleo con toda la rabia que puedo, con toda la alegría, tristeza, melancolía, nostalgia y desesperación, sin embargo, a la realidad, de cuando en cuando, le gusta entrar a escondidas, y morderme el culo.
Y soy boba al pensar en todo esto, si en verdad, todo lo que necesito para conseguirla, lo tengo. Tengo unos amigos maravillosos, tengo una gran familia, y estudio la carrera de mis sueños.
No quiero sentir más altibajos ni “bajosaltos”, ojalá llegue el día en que pueda decir, hoy es el primer día del resto de mi vida y así es como quiero vivirla.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
sábado, 19 de diciembre de 2009
Trata de héroes

Los antecedentes del cómic los podemos percibir, en las columnas votivas de la antigüedad latina, así pues, en Roma, se levanta una columna al emperador trajano, en la cual, en torno a ella y de manera helicoidal se desarrolla las hazañas bélicas de este emperador, en forma de miniaturas esculpidas en relieve.
El cómic, tendrá que esperar hasta 1892, momento en el que se desarrolla en EEUU. Empezará en el periódico San Francisco Examiner, en donde se publica unas historietas denominadas "little Bears".
Más adelante, Pulitzer, en el New York World, publica un suplemento semanal, en donde incluiría el que se cree el primer héroe de cómic, llamado "Yellow Kid".
Es un niño que vive en un gueto y forma parte de una pandilla delictiva. Tiene un aspecto físico atractivo e interesante para el público, aunque en el cómic, sea el marginado del grupo. Lleva siempre un camisón largo de color amarillo, en donde lleva el texto escrito de lo que quiere decir. Se convierte, así, en el primer héroe que no narra todavía, solo muestra.
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