martes, 16 de abril de 2013

Un instante

Sin cesar me he estado buscando en estos cuatro años en cada libro que leí, en cada canción. En los estudios, en mi familia y mi gente, en mi entorno, en mí como cofrade que busca, con ferviente emoción, el pasar del chaparrón. Lo he buscado para ordenar la vida, caótica ya por definición, y para vacilar si me deja con ella, sobre todo lo demás. Dar sentido a la vida, eso que muchos buscan a través del camino de la religión, proporciona el marco que se necesita para proteger a la masa de la humanidad de la desesperación. Suerte de buscadores aquellos que ya han encontrado quiénes son y qué es lo que quieren. Consuelo mío, al menos, al saber que de las dos mitades que hacen falta para completar el todo, ya tengo una. No sé todavía muy bien quién soy, pero sí sé lo que quiero. A qué me quiero dedicar, aunque ello me quite el sueño. 

A todos los que creyeron en mi.

domingo, 14 de abril de 2013

- ¡No le coja, señor Roncone!
- ¿Por qué? ¡la vejez no se contagia!
- ¡Señor, qué cosas dice usted! Es que a los niños no hay que cogerles en brazos. Se acostumbran, ¿sabe? Lo dice el libro.
- ¿Y a qué han de acostumbrarse? ¿A que nadie les toque?... ¡Libros! ¡Hasta los cabritillos, que van solos a la teta apenas nacen, les lame la madre todo el día, y son animales! El niño se acurruca en esos brazos y, riendo, procurar asir los crespos cabellos grises. El viejo estrecha esa vida palpitante toda latido a flor de piel. (...) El niño siempre anda buscando. Entonces, si no se siente buscado pensará que el mundo le falla y le rechaza. Por eso el viejo le abraza tiernamente, le besa, le huele con tanta avidez animal como olfatea el propio niño, identificándose así con él. "¡Mira que necesitar libros para criarle!... ¡Así no se enseña a vivir, sino con las manos y con los besos, con la carne y los gritos...! ¡Y tocando, tocando!..."
José luis Sampedro, La sonrisa etrusca.

sábado, 13 de abril de 2013

La sonrisa etrusca

El hijo detalla el perfil de su padre. Aguileño todavía, pero ya la nuez se afila, guijarro atragantado, y los ojos se hunden. ¿Cuánto tiempo aún podrá contemplar ese rostro invulnerable que siempre le inspiró seguridad? La vida les ha distanciado, llevándoles a mundos diferentes y, sin embargo, ¡cómo echará de menos la sombra protectora del viejo roble! Puñalada de angustia: si hablara se le notaría la congoja. Al viejo no le gustaría. 

José Luis Sampedro, La sonrisa etrusca

viernes, 12 de abril de 2013

Preciosa entrevista a José Luis Sampedro

miércoles, 10 de abril de 2013

Por una insurrección pacífica

Hay que comprender que la violencia da la espalda a la esperanza. Hay que dotar a la esperanza de confianza, la confianza en la no violencia. Es el camino que debemos aprender a seguir. Tanto del lado de los opresores como de los oprimidos, hay que llegar a una negociación que haga desaparecer la opresión; es lo que permitirá que no haya violencia terrorista. Es por esta razón por la que no deberíamos acumular mucho odio.

Stéphane Hessel, ¡Indignaos!

Mi indignación a propósito de Palestina

No deberíamos exasperarnos, deberíamos esperanzarnos. La exasperación es una negación de la esperanza. Es algo comprensible, casi diría que natural, pero precisamente por eso no es aceptable. Porque no permite obtener resultados que pueden eventualmente producir la esperanza.
Stéphane Hessel, ¡Indignaos!

El motivo de la resistencia es la indignación

Os deseo a todos, a cada uno de vosotros, que tengáis vuestro motivo de indignación. Es un valor precioso. Cuando algo te indigna como a mi me indignó el nazismo, te conviertes en alguien militante, fuerte y comprometido. Pasas a formar parte de esa corriente de la historia, y la gran corriente debe seguir gracias a cada uno. Esa corriente tiende hacia mayor justicia, mayor libertad, pero no hacia esa libertad incontrolada del zorro en el gallinero. Esos derechos, cuyo programa recoge la Declaración Universal de 1948, son universales. Si os encontráis con alguien que no se beneficia de ellos, compadecedlo y ayudadlo a conquistarlos. 
Stéphane Hessel, ¡Indignaos!

sábado, 6 de abril de 2013

Explicar un continente: la historia de su desarrollo

Describir el mundo sólo era posible cuando la gente vivía en un planeta tan pequeño como el de los tiempos de Marco Polo. Hoy el mundo es inmenso e infinito, se ensancha día a día, y, en verdad, antes pasará un camello por el ojo de una aguja que podamos nosotros conocer, sentir y comprender todo aquello que configura nuestra existencia, la existencia de varios miles de millones de personas.

Ryszard Kapuscinski, Los cínicos no sirven para este oficio. Sobre el buen periodismo.

Para comprender las fotografías y la literatura, es necesaria una participación activa. No se pueden comprender las fotografías si uno no se pone como creador activo. Cada fotografía y cada relato necesita de dos componentes: el que ha realizado la fotografía, ha pintado un cuadro, ha escrito un relato y, al mismo tiempo, el que observa o lee activamente. Sin este último, el arte no puede existir, por cuanto el arte es un proceso bilateral. A veces se habla de la crisis de la literatura, y ésta está determinada no por la crisis de los escritores, sino por la crisis de los lectores. Si el lector no se pone al nivel de la gran literatura, la gran literatura no puede existir. 

Ryzard Kapuscinski, Los cínicos no sirven para este oficio. Sobre el buen periodismo. 

El relato de un diente de ajo

Por primera vez en la historia de la humanidad, en la segunda mitad del siglo XX hemos empezado a vivir no una, sino dos historias. Durante cinco mil o siete mil años de historia escrita, hemos vivido una sola historia, la que hemos creado y en la que hemos participado. Pero desde el desarrollo de los medios de comunicación en la segunda mitad del siglo XX, estamos viviendo dos historias distintas: la de verdad y la creada por los medios. La paradoja, el drama y el peligro están en el hecho de que conocemos cada vez más las historia creada por los medios de comunicación y no la de verdad. 

Ryzard Kapuscinski, Los cínicos no sirven para este oficio. Sobre el buen periodismo.