lunes, 15 de octubre de 2012

Quien no tiene un propósito central en su vida cae presa fácil de preocupaciones banales, miedos, problemas, y auto-compasión, y así se dirige, tan seguro como si lo buscara con intención (aunque por un camino distinto), al fracaso, la infelicidad, la pérdida de lo querido, porque la debilidad no puede perdurar en un universo de poder. El ser humano debe concebir un objetivo legítimo en su corazón, y luchar por alcanzarlo. Debe hacer de este objetivo el centro de sus pensamientos. 

Los pensamientos de duda y temor nunca han logrado una meta, y nunca podrán. Siempre conducen al fracaso. El objetivo, la energía, el poder, y los pensamientos enérgicos se detienen cuando la duda y el temor se arrastran entre ellos.

James Allen, As a man Thinketh 

martes, 9 de octubre de 2012

Gracias

El otro día, un periodista me preguntaba si en aquel momento guardaba resentimiento hacia alguien. Por unos instantes repasé muchos días de mi vida y me di cuenta de que lo único que en aquel momento me venía a la memoria era agradecimiento. (…) Ahora, mientras escribo estas líneas, estaba dándole vueltas al coco, en el fondo de mis recuerdos, alguien que, en algún momento, me hubiera amargado la vida y es curioso comprobar cómo los recuerdos amables se colocan en el primer lugar y los otros quedan emborronados tras una nebulosa que diluye a las personas y los hace inexistentes. 

Hoy, cuando ha transcurrido una semana de mi retirada, sólo me queda una palabra en los labios: gracias. Nada más.

José Antonio Labordeta, Tierra sin mar

domingo, 7 de octubre de 2012

Canción de la semana

Lo quiero todo, aprender del pozo profundo de los años que no pasaremos de aprendices, entender que tantas cosas no se pueden tener, que tantas otras no hacen falta, y todo eso lo quiero asimilar, pues sólo yo soy guardián de mi equilibrio y mi verdad.