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viernes, 1 de abril de 2011

Libertad de expresión

El director de cine holandés, Theo Van Gogh, grabó una primera parte de un cortometraje, en el cual se presenta que las ideas del islam están equivocadas. Quería mostrar que el islam oprime demasiado, y que oprime sobre todo, a las mujeres. De tal modo, que creó este corto llamado Submission para denunciar esta situación de las mujeres.

Al poco de salir el documental, un holandés lo apuñaló.

La pregunta no es si está mal matar o no, como hizo este holandés, que está claro que está mal… la pregunta es ¿Hizo él (Theo Van Gogh) algo mal? ¿Se equivocó él también al hacer un vídeo criticando lo malo del islam?

martes, 8 de marzo de 2011

Como un marino en el océano…

Los grandes lectores se construyen a base de leer al cabo de su vida cientos de libros, si tuviéramos que encajarlo con una cifra, esa sería unas diez mil obras. Dedícate a leer un libro a la semana durante 50 años y conseguirás convertirte en un gran lector.

El bibliotecario vive diariamente esta oleada de libros que vienen y no se van, gracias a él. Que vienen y perduran. Él los atrapa, los detiene, los desvía, los encauza, los canaliza y finalmente los filtra para poder ofrecer una información potable al lector sediento. Un océano embravecido se calma en la biblioteca.

No todos los libros son para leerse de principio a fin, muchos son manuales a los que acudimos en busca de una información especial y concreta, otros les cogemos por gusto y les dejamos por disgusto, y algunos simplemente los ojeamos.

Antes de seguir profundizando en este tema, hemos de admitir que la biblioteca no es sin la comunidad, existe solo para la comunidad y no está hecha para la escasa lectura individual, aunque es verdad que cada vez hay más casos de bibliotecas privadas, será tal vez porque a muchos de nosotros nos enorgullece tener la estantería repleta de libros, pues parece asociarse, generalmente, al triunfo social. Al final, cada uno de nosotros nos convertimos un poco en nuestros propios bibliotecarios.

Actualmente se considera que cuatrocientos mil volúmenes es el umbral por debajo del cual no es posible abrir una biblioteca universitaria digna de tal nombre.

La sabiduría del bibliotecario se alimenta, como toda sabiduría, de un formidable orgullo, es capaz de leerlos sin necesidad de abrirlos. Su mirada es capaz de atravesar las tapas. Observa la portada, el autor, los editores, va directamente al colofón, se fija en la fecha, en el formato, en el número de páginas. Se detiene en el sumario, verifica si hay índices. Evalúa, finalmente, el grosor y la calidad del papel, de la encuadernación y de la impresión. Es evidente que si los escritores supieran todo esto harían falsos libros únicamente para las bibliotecas. Pero esto que acabo de decir, no os debería dejar caer en el engaño, su mirada no es solamente superficial. El bibliotecario lo sabe todo, quienes lo comprarán, y quienes no, o quienes quisieran y no pueden.

Los libros, son los sucesores del Libro. El bibliotecario debe encargarse de construir con libros una verdad colectiva, una especie de seudo-error a partir de libros y documentos que son solamente verdades privadas, es decir, errores solitarios. Todos los libros mienten y algunos lo hacen sin disimulo. Pero todos los libros en su conjunto ¿no constituyen una especie de verdad? El lector se convierte entonces, en una autoridad, seres pensantes y no meros receptores.

El bibliotecario es tolerante por definición. Vive de la diversidad de opiniones, pero hay que señalar que la tolerancia no es sinónimo de independencia. Karl Marx decía que la época que produce determinados libros es la misma que produce sus lectores. Podríamos añadir que es también la que produce sus bibliotecarios.

Su tarea habitual será pues la de realizar con éxito la labor de seleccionar el conocimiento. En el equilibrio de éste conocimiento descansa la labor del bibliotecario. En definitiva, son los encargados de construir este frágil edificio elevado sobre arena. Nada hay más fácil hoy en día que adquirir libros por kilómetros. Nada más difícil que construir un fondo pertinente y útil tal y como lo concebían los bibliotecarios del Siglo de las Luces.

En definitiva, toda biblioteca es fruto de una selección. El bibliotecario se convierte así en el primer autor de su biblioteca, cuando hace la selección.


jueves, 3 de marzo de 2011

El dilema del tren

Estamos en una vía de tren, y vemos que un malvado ha puesto a cinco personas atadas en la vía. Tú, estás al lado de un cambio de agujas, pero en la otra vía está otra persona (vamos a llamarla gorda para que la podamos identificar bien), en esta ocasión solo una. ¿Estaría justificado que yo tirara del cambio de agujas?

Y dejando de lado el cambio de agujas, tenemos 5 personas atadas en la vía de tren y hay un gordo delante de ti que se sabe con seguridad, que si lo arrojas a las vías salva a los cinco que están atados ¿seguirías matando al gordo por salvar a los cinco?



sábado, 12 de febrero de 2011

Explicación gráfica de porqué se conduce por la derecha y no por la izquierda...

...Algún día os explicaré que quiere decir esto que está dibujado. No obstante ¡ATRÉVETE A PENSAR!

¡SAPERE AUDE!

La ética es la reflexión o la argumentación de lo correcto o lo incorrecto. ¡Atrévete a reflexionar!, a pensar, a saber si es correcto o incorrecto. “¡SAPERE AUDE!” (¡Atrévete a saber!)

I. Kant es el que en el siglo XVII dijo aquello de ¡Sapere Aude! Participó en un programa que decía ¿Qué es la Ilustración? Su respuesta a aquello que era la Ilustración consistió en decir a la gente ¡Atrévete a saber!

La humanidad ha vivido dejando que otros formaran las decisiones por ellos. La humanidad ahora tiene la mayoría de edad y les toca a ellos pensar, y ésta es la clave de la ética, el atreverse a pensar. En realidad Kant no fue el primero que pensó en reflexionar sobre la ética. Fue Sócrates en el siglo V A.C. quien lo hizo.

Todos los pueblos de la humanidad siempre se han preguntado cómo funciona el mundo, hay gente que se ha preguntado “¿y esto por qué pasa?” Normalmente han respondido a estas preguntas, por mitos, por historias. Por ejemplo la explicación que daban los griegos de por qué existía el otoño y la primavera fue la siguiente, Hadex se enamoró de Perséfone y se la llevó al infierno y la tierra donde se encontraba Perséfone se quedó sola, con frío, con lluvia…, Hadex al ver que aquello había cambiado, que ya no era todo felicidad, florecillas y calorcito, hizo un trato con Perséfone, Perséfone iría 6 meses al infierno, por lo tanto en la tierra se daría el Otoño, y los otros 6 meses Hadex iría al infierno, por lo que se daría la Primavera.

Los griegos son también los primeros en el siglo VII en decir que no les cuenten mitos, ellos querían razones, una explicación de las cosas, ahí empezó más o menos la ciencia, no tal y como la conocemos hoy, pero sí ciencia de alguna medida.

La novedad de Sócrates es que dice que por qué no se hace esto con las cuestiones éticas, “no me cuentes mitos, dime por qué es malo robar con argumentos”. Se dedicaba a ir por el ágora preguntando a la gente si determinada cosa le parecía buena o mala. Lo revolucionario en él, no eran las respuestas, sino que se cuestionaba las preguntas.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Práctica digital

La compra de los consumidores del mercado del Val disminuye en cantidad, pero no en calidad

Los compradores de toda la vida son fieles a su mercado

El Mercado vallisoletano del Val fue realizado durante la alcaldía de Miguel Íscar en 1878, éste subsiste como testimonio de una época de gran prosperidad para la ciudad. Derribados los otros dos mercados coetáneos al nombrado, los mercados del Campillo y Portugalete, del Val se convierte en el mercado más antiguo que se conoce en la ciudad. Esta antigüedad le ha otorgado un lugar de preeminencia dentro de sus compradores habituales.

El ambiente en el mercado del Val es muy cómodo y familiar entre compañeros de profesión, es así como ‘una gran familia’. La competitividad apenas aparece, y la poca que aparece como en cualquier negocio que se preste, es sana, “sin hacer mal al compañero”, permitiendo a su vez, que la poca que existe, mantenga a los vendedores más despiertos. Las rivalidades se quedan aletargadas para dar paso al compañerismo, que en muchas ocasiones, se convierte en amistad.

Los consumidores suelen ser de un nivel adquisitivo medio alto, gente educada y de muy buen trato que le gusta encontrar una buena relación entre calidad y precio, pero también cuenta con un gran porcentaje de gente que va de paso, “el mercado se llena en fechas señaladas, en las Navidades, en las vísperas de fiestas o en los puentes, se duplica el número de consumidores, con muchísima gente de paso.” A él, acude mucha gente a la que le gusta encontrar una gran variedad en pescados, carnes o frutas. Las personas de toda la vida se hacen notar en los puestos, “conozco a gente a la que le ha despachado mi padre y mis abuelos, y que ahora les estoy atendiendo yo.”

Descenso de ventas

La escasez de ventas se ha convertido para estos vendedores del merado del Val, en una constante a lo largo del año. La gente reduce su compra, “la compra es más reducida, se nota además que según qué productos se compra mucho menos”, y la cantidad que compran, “antes se llevaban un quilo de alubias verdes, y ahora, se llevan menos alubias verdes, y más patatas o zanahorias.”

En estas fechas de Navidad tan señaladas es cuando menos se nota este descenso, sigue habiéndolo, pero los consumidores suelen salir más al mercado, “la gente cuando llega Navidades, echa lo que les queda. Todo el mundo tiene Papa Noel, tiene Reyes Magos y todo el mundo come lechazo. Se nota mucho más durante el año”.

Las gambas, la merluza, el marisco, el solomillo o el lechazo siguen triunfando como plato estrella para estas fiestas. La receta que los consumidores del mercado del Val aplicarán estas Navidades, es la de menos cantidad, pero igual calidad.


sábado, 22 de mayo de 2010

Ve lento, por favor

ACELERACIÓN Y TIRANÍA DEL PRESENTE
La metamorfosis en las estructuras temporales de la modernidad

Josetxo Beriain




La velocidad llama nuestra atención, produce excitación, nos saca del aburrimiento, nada es aburrido si es lo bastante rápido. La velocidad es la bendición (y la maldición) de la Edad Moderna, hallamos la contemplación (propia de las sociedades tradicionales) substituida por la sensación, la simultaneidad, la inmediatez y el impacto. La velocidad es una nueva forma de éxtasis, una intensificación de la existencia. Todo lo que hacemos lo hacemos más rápido de lo que acostumbramos.

Amamos la velocidad, ir más rápido hasta el punto de inducir el miedo produce una gran descarga de adrenalina, sin ninguna duda la velocidad es la diosa de estos tiempos; dicho en términos más sociológicos, el tiempo hoy es una función de la velocidad, como le ocurre al dinero que no es otra cosa que su valor valor funcional, el dinero no solamente tiene una función sino que es una función.

Cuanto más dinámico es el entorno en el que vivimos y más complejas y contingentes resultan las cadenas de acontecimientos y los horizontes de posibilidad configurados, más difícil resulta compatibilizar las actividades que realizamos y las decisiones que tomamos dentro de cronogramas sobrecargados de demandas de todo tipo.

domingo, 2 de mayo de 2010

Un movimiento mundial desafía el culto a la velocidad

ELOGIO DE LA LENTITUD

Un movimiento mundial desafía el culto a la velocidad


“Cuando las cosas suceden con tal rapidez, nadie puede estar seguro de nada, de nada en absoluto, ni siquiera de sí mismo” Milan Kundera.


¿Por qué estamos siempre tan apresurados?, ¿cuál es el remedio contra la enfermedad del tiempo? y ¿es posible, o incluso deseable, hacer las cosas más despacio?

Vivimos en la era de la velocidad, la carrera a contra reloj es nuestra forma de vida. Aceleramos porque consideramos que el hecho de ir más rápido nos proporcionará más tiempo, más tiempo traducido en ocio, en familia, más tiempo para uno mismo.

Cuando encontramos a nuestro problema la posible solución que hará que éste se solucione de la forma más rápida gritamos ¡eureka! e inmediatamente, la aplicamos a nuestro día a día, un transporte más rápido, un ordenador más ágil, un cuento más resumido. Toda nuestra vida se ha convertido en un ejercicio de apresuramiento, en la cual el objetivo primordial es embutir el mayor número de cosas por hora.

“La enfermedad del tiempo” no nos deja hacer las cosas más despacio, nos hace que cada vez vayamos más rápidos. Muchas veces ir rápido no es sinónimo de hacer las cosas bien, a veces en la lentitud está el éxito. Correr no es la mejor opción. “Cuando aceleras las cosas que no deberían acelerarse, cuando olvidas cómo ir más lentamente, tienes que pagar un precio”. Muchas personas recurren sustancias estimulantes para aumentar su celeridad. Estimulantes más potentes que el café están tomando la delantera.


Hoy en día dormir las ocho horas está más cerca de ser una utopía. Por lo general dormimos mal, dormimos mal y no las suficientes horas, por eso recurrimos a los estimulantes que nos hacen ser rápidos y estar activos y ágiles.

Ya nadie es capaz de quedarse sentado contemplando la situación, en el momento en el que nos vemos sin nada que hacer, nos ponemos nerviosos, nos entra el pánico, y enseguida buscamos algo para hacer, para emplear el tiempo. “¿Cuándo ha visto por última vez a alguien que se limitara a mirar por la ventanilla del tren?”

“Es tiempo de poner en tela de juicio nuestra obsesión por hacerlo todo más rápido”

“Hemos olvidado la espera de las cosas y la manera de gozar del momento cuando llegan” es hora de encontrar un equilibrio entre la rapidez y la lentitud. Debemos actuar con rapidez cuando tenga sentido hacerlo y ser lento cuando la lentitud es lo más conveniente.

lunes, 8 de febrero de 2010

A 3D Exploration of Picasso's Guernica

La gente que conoce el Guernica, sabe que es una tela pintada al óleo, con 782 x351 cm. que Pablo Picasso presentó en 1937 en la Exposición Internacional de París. La tela, en blanco y negro, representa el bombardeo sufrido por la ciudad española de Guernica el 26 de abril de 1937 por aviones alemanes y que actualmente está expuesta en el Centro Nacional de Arte Reina Sofía, en Madrid.

El pintor, quien vivía en París en ese tiempo, supo de la masacre por los periódicos y pintó las personas, animales y edificios destruidos por la fuerza aérea nazi, tal como los vio en su imaginación. Ahora, una artista de Nueva York, Lena Gieseke, quien domina las más modernas técnicas de infografía digital, decidió proponer una versión 3D de la célebre obra.


Vídeo del Guernica en 3D



sábado, 23 de enero de 2010

porqué más es menos

"Cuando las decisiones son reversibles,
acabamos menos satisfechos con ellas."
Barry Schwartz

Eduard Punset:

Y...
¿qué finalidad tiene el arrepentimiento? ¿Cómo ves a la gente a tu alrededor?

Barry Schwartz:

El arrepentimiento, en realidad, envenena las buenas decisiones. Tomas una decisión; es una buena decisión, pero quizás no sea la mejor. Entonces te arrepientes de haberla tomado. Y lo que eso hace es que la convierte en una decisión todavía peor. De manera que es tóxico. Por otro lado, es una emoción muy importante, porque es el arrepentimiento, creo yo, lo que realmente hace que nos tomemos en serio los errores que cometemos, especialmente al interactuar con otras personas. Entonces, creo que es sumamente importante experimentar arrepentimiento para motivarnos a ser mejores. El problema es que tenemos esta emoción que sentimos respecto a muchas, muchas cosas que no valen la pena. Sabes? Nunca deberías lamentar haber pedido un plato en un restaurante. Pero hay personas que simplemente no pueden dejar de pensar en la posibilidad de haber cometido un error.

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Entrevista de Eduard Punset con Barry Schwartz, psicólogo del Swarthmore College, Estados Unidos. Puebla, México, 6 de noviembre del 2009.

Vídeo del programa:
http://www.redesparalaciencia.com/2118/1/redes-52-por-que-mas-es-menos

sábado, 19 de diciembre de 2009

Trata de héroes


Los antecedentes del cómic los podemos percibir, en las columnas votivas de la antigüedad latina, así pues, en Roma, se levanta una columna al emperador trajano, en la cual, en torno a ella y de manera helicoidal se desarrolla las hazañas bélicas de este emperador, en forma de miniaturas esculpidas en relieve. El cómic, tendrá que esperar hasta 1892, momento en el que se desarrolla en EEUU. Empezará en el periódico San Francisco Examiner, en donde se publica unas historietas denominadas "little Bears". Más adelante, Pulitzer, en el New York World, publica un suplemento semanal, en donde incluiría el que se cree el primer héroe de cómic, llamado "Yellow Kid". Es un niño que vive en un gueto y forma parte de una pandilla delictiva. Tiene un aspecto físico atractivo e interesante para el público, aunque en el cómic, sea el marginado del grupo. Lleva siempre un camisón largo de color amarillo, en donde lleva el texto escrito de lo que quiere decir. Se convierte, así, en el primer héroe que no narra todavía, solo muestra.




sábado, 31 de octubre de 2009

El arte de callar

Ya hubo un sabio que formulaba la siguiente reflexión: "tenemos dos orejas para escuchar y una sola boca para hablar." Es muy posible que en esta reflexión se concentre toda la explicación que se ha desarrollado en este fragmento de "El arte de callar". Es verdad que no se sabe callar, que por lo general, cuando se hace, se hace mal, pero la necesidad de comunicar, de hablar de cosas que otro consideraría absurdas (pudiendo que tengan razón) es mayor. El arte de hablar, tiene que tomarse como una virtud. La genialidad de las relaciones humanas es en gran medida, gracias a la capacidad de hablar. Tal vez sea el miedo al silencio, el que nos esté impulsando a no poder dejar de hablar, una especie de "horror vacui" aplicado al silencio. Así bien, aplicando una reflexión que Aristóteles dio "el justo medio entre dos extremos viciosos" queriendo expresar su postura antiextremista, yo diría, al igual que Aristóteles, que no se debe ser extremista, no todo es tan malo ni tan bueno. No debemos aplicar eso de "solo se tiene que dejar de callar, cuando se tiene algo que decir más valioso que el silencio". Sí, debemos aprender y aplicar los silencios, pero sin excedernos en su utilización.

Bibliografía: Dinouart, Joseph Antonie-Toussaint(2004): El arte de callar. Madrid. Siruela.

lunes, 19 de octubre de 2009

El caso de "la niña salvaje"

En 1970, una niña permaneció aislada en una habitación hasta la edad de trece años sin poder comunicarse ni sociabilizarse con los demás. El caso se conoció como “la niña salvaje” aquella investigación que se realizó con aquella niña es conocida como “el experimento prohibido”. Las consecuencias que tuvo el aislamiento en la niña fueron claras. La incapacidad de sociabilizarse con la gente, fue un hecho que aunque se corrigió con el tiempo, estuvo presente en una primera etapa, a esta incapacidad, también se sumó la de no poder comunicarse mediante un lenguaje con el resto, a partir de aquí surgió la duda de ¿Tenemos un límite, una fecha de caducidad a la hora de poder aprender un lenguaje? Se partió de una respuesta afirmativa. Se mantenía que a la edad de trece, catorce años, ya no se puede desarrollar esta capacidad. Este caso demostró que esa afirmación rotunda podía mutar a un puede ser posible. Genie, que es así como le llamaron, sentía una inmensa curiosidad por conocer como se llamaba cada cosa. Hay un momento en su desarrollo, donde se contaba como una vez cuando Genie entró en una tienda donde vendía hilos de una amplia gama de colores, pedía saber de qué color era cada uno, pero se molestaba cuando solo podían responderle: “es azul oscuro” “es azul muy muy oscuro”. Pudo aprender unas cien palabras, más o menos durante los primeros años, pero las oraciones que construía no tenían una estructura gramatical. La respuesta es que no, no tenemos una fecha límite para el aprendizaje. En el caso del lenguaje, tenemos un lenguaje, no porque lo adquirimos, sino porque está en nuestros genes, tenemos las capacidades.