
¿Alguna vez has oído un chiste tantas veces que ya no sabes por qué tiene gracia? y un día lo oyes otra vez y de repente es nuevo, entonces recuerdas por te gustó tanto la primera vez.
Aquel fue el último chiste de mi padre, supongo.
Un hombre cuenta sus historias tantas veces que al final el mismo se convierte en esas historias, siguen viviendo cuando él ya no está, y de este modo el hombre se hace inmortal.
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