domingo, 16 de enero de 2011

Aunque no lo parezca, creo en los milagros

Creo en los milagros. Las desapariciones existen, pero sólo si tú quieres que así sea. Esos son los verdaderos milagros, los que uno cree. Un día más me he levantado con esa extraña sensación que lleva ocupando mi cuerpo estas tres últimas semanas, falta de confianza en mí. En esta ocasión, como en todas aquellas que se llevan repitiendo desde tiempos mozos, no hay milagros a los que poderme agarrar. Supongo que una de las razones de todo esto, sea yo. En estas ocasiones que tan a menudo se repiten en mi vida, prefiero mantener alejada la confianza, pues ese nerviosismo que se experimenta minutos antes del examen, horas antes o incluso días antes, me dice algo, por lo menos eso es lo que me gusta oír entre todo ese revuelo de mariposas en el estómago: te lo sabes.

Me gusta pensar que aquel que rara vez tiene ese revoloteo dentro de sí, no se lo sabe. Como en todas las teorías, siempre cojea algún lado, y ésta, como una más, también lo hace. Probablemente, esta persona a la prejuzgo de no sabérselo tenga otro temperamento que le permita luchar como auténtico gladiador contra sus peores temores, pero me resulta más satisfactorio pensar que el nerviosismo es la confirmación de la victoria.

Tengo miedo, mucho miedo. Respiro hondo. Cuento los minutos. Miro dubitativamente el montón de folios que se encuentra sobre la mesa. Me viene una pregunta a la mente ¿ganaré?

martes, 11 de enero de 2011

¡Juega! y ¡Lucha!

Retomo el eslogan de una de mis entradas redactadas el año pasado. Últimos días, así es. Podría venir al pelo con las fechas en las que estamos y con el momento de rebajas que vivimos, sin embargo, se aleja bastante de eso. ÚLTIMOS DÍAS antes de la gran final de este primer cuatrimestre.

Tengo más miedo que vergüenza, pero en definitiva, relaja pensar que los exámenes son como una lucha de leones, lo único que tienes que decirte son estas palabras mágicas, levanta la cabeza y echa los hombros hacia atrás, camina con orgullo, no te lamas las heridas, celébralas... las cicatrices son la marca del campeón.
Esfuérzate, juega rápido, con soltura y libertad, como si no hubiera un mañana, no se trata de ganar o perder, se trata de cómo juegues ¿no?

¡Juega! y ¡Lucha! Ese será mi grito de guerra.

Que en verdad así sea, y que dentro de unas semanas, pueda cantaros a grito pelado el CAMPEONES OÉ... y riamos porque lo que atrás quedó, fue otra de las formas de subir la escarpada. Y yo estaré ahí de nuevo, comprendiendo que es verdad que la verdadera felicidad no se encuentra en la cima de la montaña, sino en el cómo se sube ésta.

domingo, 9 de enero de 2011

Es curioso... dijo Peter, pasé la mayor parte de mi juventud como en una antesala, siempre esperando que pasase algo con mi vida, como si aún no hubiese empezado. Como cuando te hablan de un sitio que es la leche, y un buen día organizas una excursión para ir allí, y recorres ese camino esperando llegar al final, y cuando llegas ves que en realidad no era para tanto, y que el camino en sí era lo que merecía la pena.

sábado, 25 de diciembre de 2010

sábado, 18 de diciembre de 2010

Práctica digital

La compra de los consumidores del mercado del Val disminuye en cantidad, pero no en calidad

Los compradores de toda la vida son fieles a su mercado

El Mercado vallisoletano del Val fue realizado durante la alcaldía de Miguel Íscar en 1878, éste subsiste como testimonio de una época de gran prosperidad para la ciudad. Derribados los otros dos mercados coetáneos al nombrado, los mercados del Campillo y Portugalete, del Val se convierte en el mercado más antiguo que se conoce en la ciudad. Esta antigüedad le ha otorgado un lugar de preeminencia dentro de sus compradores habituales.

El ambiente en el mercado del Val es muy cómodo y familiar entre compañeros de profesión, es así como ‘una gran familia’. La competitividad apenas aparece, y la poca que aparece como en cualquier negocio que se preste, es sana, “sin hacer mal al compañero”, permitiendo a su vez, que la poca que existe, mantenga a los vendedores más despiertos. Las rivalidades se quedan aletargadas para dar paso al compañerismo, que en muchas ocasiones, se convierte en amistad.

Los consumidores suelen ser de un nivel adquisitivo medio alto, gente educada y de muy buen trato que le gusta encontrar una buena relación entre calidad y precio, pero también cuenta con un gran porcentaje de gente que va de paso, “el mercado se llena en fechas señaladas, en las Navidades, en las vísperas de fiestas o en los puentes, se duplica el número de consumidores, con muchísima gente de paso.” A él, acude mucha gente a la que le gusta encontrar una gran variedad en pescados, carnes o frutas. Las personas de toda la vida se hacen notar en los puestos, “conozco a gente a la que le ha despachado mi padre y mis abuelos, y que ahora les estoy atendiendo yo.”

Descenso de ventas

La escasez de ventas se ha convertido para estos vendedores del merado del Val, en una constante a lo largo del año. La gente reduce su compra, “la compra es más reducida, se nota además que según qué productos se compra mucho menos”, y la cantidad que compran, “antes se llevaban un quilo de alubias verdes, y ahora, se llevan menos alubias verdes, y más patatas o zanahorias.”

En estas fechas de Navidad tan señaladas es cuando menos se nota este descenso, sigue habiéndolo, pero los consumidores suelen salir más al mercado, “la gente cuando llega Navidades, echa lo que les queda. Todo el mundo tiene Papa Noel, tiene Reyes Magos y todo el mundo come lechazo. Se nota mucho más durante el año”.

Las gambas, la merluza, el marisco, el solomillo o el lechazo siguen triunfando como plato estrella para estas fiestas. La receta que los consumidores del mercado del Val aplicarán estas Navidades, es la de menos cantidad, pero igual calidad.


jueves, 25 de noviembre de 2010

DIMISIONES IRREVOCABLES

Cada día se quitan la vida nueve personas en España. No es que corramos el riesgo de quedarnos sin compatriotas, pero la cifra empieza a alarmar a los psiquiatras. De los que optaron por irse antes de tiempo, casi el 78% eran hombres, pero quizá no debiéramos deducir de ese dato ninguna de las dos cosas más fáciles: que las mujeres son más valientes y soportan mejor la adversidad en un mayor grado y que los hombres somos más sensibles. Aunque ofrezca sus apasionantes variedades, no hay más que un género: el género humano. ¿Por qué muestran más prisa en abandonar su residencia en la tierra los hombres? Se sabe que es la más dolorosa forma de conocimiento, que los sucesos son menos influyentes que la manera en la que los aceptamos. Hay quienes toman la resolución de irse de este planeta que dicen que es azul, porque lo ven todo negro. A otros les mueve el ‘ansia de infinito’ o la desesperación por lo inmediato, pero no hay que descartar la esquizofrenia que nos incluye a los que seguimos queriendo estar vivos.

En época de crisis, la gente quiere vivir más tiempo. Se conoce que experimenta una mayor curiosidad y desea estar viva para cuando cese la penuria para festejarlo. El pesimismo es una pandemia. Las personas bien informadas y las demasiado informadas, aún más, sufrimos una sobreabundancia de desaliento: unas veces es porque nos enteramos de que Corea del Norte tiene una planta con 1.000 centrifugadoras para enriquecer el uranio y otras porque nuestros políticos tienen más de cuatro o cinco mil argumentos para enmascarar la verdad. “Aprecio más a un tipo cualquiera que se suicida, que es un poeta vivo”, dijo Ciorán, que decidió vivir para ser apreciado por la posterioridad. Si yo fuera capaz de aconsejar diría que no hay que impacientarse. La vida es cualquier cosa menos aburrida.

Manuel Alcántara

viernes, 12 de noviembre de 2010

Práctica; artículo de opinión

Nunca antes se había hablado tanto de la piratería como se está haciendo ahora. La reproducción ilegal de películas, libros y sobre todo de música está más en auge que nunca. En los últimos meses se ha estado hablando del polémico canon digital que el Gobierno a instancias de la Sociedad General de Autores (SGAE) ha querido imponer sobre los equipos y soportes electrónicos de uso masivo, impuesto que ha sido rechazado por la Justicia europea al considerar que viola la ley europea.

La piratería es una realidad que parece estallar con la aparición de las nuevas tecnologías, tecnologías que llegaban repletas de grandes ventajas y pocos riesgos. Nadie se aventuró a predecir en aquel entonces, la cara subyacente de este nuevo progreso, pues como todo, nada viene de prestado y sin molestar, ya habría quién supiera cómo hacer de esta nueva tecnología, un arma en potencia. Pero echemos la vista atrás y observemos que había hasta esta nueva aparición, más piratería, así es. La piratería de la que estamos hablando hoy día, no es más que una extensión de la que ya se estaba formalizando años antes. Ya había personas que se dedicaban a intercambiar sus cintas de música, grabadas en otras cintas, y estos a su vez, en otras, y así sucesivamente hasta conformar, si bien es verdad, una red menos extensa que la que ahora hay, una serie de hilos interconectados y dispuestos a seguir difundiendo casetes.

Hace 25 años, el primer informe realizado por Asociación Fonográfica y Videográfica Española (AFYVE), ya lanzó la nueva amenaza, por aquel entonces de los casetes, señalando que ponía “en grave riesgo la continuidad del sector fono-videográfico y de todos aquellos que colaboran y trabajan en él”. La piratería en España ya se había convertido en un problema muy serio.

Esta “guerra” por querer reproducir de manera casi infinita y sin control alguno, no dejó de cesar en su empeño. Entre 1982 y 1984, el número de casetes originales vendidas en España se redujo en un 50%, pasando de los 21 millones a los 11 millones de unidades vendidas, mientras que las casetes piratas pasaron de los 2 a los 12 millones, en los mismos años, es decir, se incrementaron un 600%.

Aquella crisis que vivieron las discográficas con las cintas, se ve empequeñecida por la de ahora. El asunto está tomando aires maliciosos. El Gobierno no para de lanzar mensajes de advertencia contra aquellos que reproducen de manera ilegal cualquier tipo de contenido protegido contra la reproducción ilícita. Surgen leyes nuevas contra la piratería en Internet y el cierre de páginas de descargas, pero el hecho está en que todo se encuentra como al principio. El Ejecutivo cree que está aplicando una especie de alarma con que “viene el lobo” y acaba con todo, pero la realidad es muy diferente, los mensajes de advertencia se suceden uno tras otro a modo de poema recitado sin consecuencia alguna.

No es tiempo de llevar a cabo una masacre contra el gran invento llamado Internet, no es tiempo de prohibiciones y de ambiciones por parte de las discográficas y de las asociaciones para la protección de la autoría, es tiempo de hacer ver a estas instituciones que el camino por el que pretenden ir, y por el cual nos quieren llevar, no va ser más que un proyecto sin salida. Es la era de Internet, les guste o no les guste, quieran o no.

Patricia Zamora

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Palabras que no habían nacido para eso

Caín, Jose Saramago

Como todo, las palabras tienen sus qués, sus cómos, sus porqués. Algunas, solemnes, nos interpelan con aire pomposo, dándose importancia, como si estuviesen destinadas a grandes cosas y no son más que una brisa leve que no conseguiría mover un aspa de molino; otras, de las más comunes, de las habituales, de las de todos los días, acabarán teniendo consecuencias que nadie se atrevería a pronosticar, no habían nacido para eso y, sin embargo, sacudieron el mundo.

martes, 9 de noviembre de 2010

Marc Chagall; Yo y la aldea

Marc Chagall es un pintor de origen francés.
No es considerado surrealista puro por su vinculación con los temas judíos y cristianos.
En sus obras mezcla animales y hombres; sueño y realidad.

Cuando soñamos las cosas no tienen orden.
Se presentan imágenes desordenadas y superpuestas, son impactos, manchas, imágenes. "Un sueño de una vez"
¿En qué medida no se está representando esto en este cuadro?

domingo, 24 de octubre de 2010

La curvatura del tiempo

Vivirás momentos duros, te asaltarán las dudas en tu camino, te verás perdida y sola...pero sólo son pruebas en tu camino hacia la cumbre. Superarás las pruebas, te fortalecerás (por fuera y por dentro), te harás más resistente, más flexible, más tierna. No te aferres a lo primero que encuentres. Prepara tu vida para un largo viaje, arribaras a muchos puertos, conocerás humildes chozas y magníficos castillos, paisajes lúgubres y atardeceres maravillosos. Verás mercaderes, periodistas, trapecistas, equilibristas, humoristas, gentes que danzan o juegan y laboran sus cuatro palmos de tierra, cuando hay vino beben vino, cuando no hay vino agua fresca. Buena gente que camina y enriquece tu existencia.