¿Es mejor una mala explicación que ninguna explicación? Si tu taza de café se hace añicos de repente sin motivo aparente, y alguien sugiere que cobró conciencia espontáneamente, se percató de la futilidad de su existencia y se suicidó, ¿sería sensato aceptar esa explicación, provisionalmente al menos, hasta disponer de otra mejor?
Evidentemente hay explicaciones que son peores que no contar con explicación alguna. Sin embargo, los humanos no parecemos vivir cómodos con lo inexplicable. Incluso hablamos de que las cosas mismas "exigen una explicación", cuando en realidad somos nosotros quienes la demandamos.
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