La prueba del ADN de que los medios desinforman. La comunicación, tal como la conciben los medios dominantes en prensa, radio, televisión e internet, tiene como función principal convencer al conjunto de las poblaciones de su adhesión a las ideas de las clases dominantes. (...) A pesar de esta dictadura mediática, hay una sensibilidad ciudadana extremadamente elevada con respecto a los problemas de los medios y su relación con la sociedad.
La nueva forma de censura.
Partimos del principio de que la censura es lo propio de la dictadura, y no de la democracia (...) Por consiguiente hay que preguntarse cuáles son los mecanismos de la censura en democracia. Es obvio que la censura ya no funciona por restricción, ni por supresión. (...) En las grandes democracias desarrolladas, lo que está ocurriendo es que hay mucha información que no circula, porque hay sobreinformación. En las dictaduras es el poder quien nos impide acceder a la información, en las democracias es la propia información, por saturación, la que nos lo impide. Es decir, en democracia, la censura funciona por asfixia, por atragantamiento, por atasco. Consumimos tanta información, que ya no nos damos cuenta de que alguna (precisamente la que más me haría falta) no está.
La ocultación y la disimulación, en esa masa de información que se consume, son las formas de la censura hoy.
Creemos que, por el hecho de tener más información, tenemos más libertad; cuando en realidad, si analizamos bien, tenemos tan escasa información como en otros momentos.
SERRANO, Pascual: Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo.
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