martes, 24 de agosto de 2010

El mar contra la roca

¿En qué consiste la felicidad para los filósofos estoicos? En la “ataraxia”

Te lo diré más alto: “ATARAXÍA”; Te lo diré más despacio: “a-ta-ra-xí-a”.

Ataraxia se traduce al castellano por “imperturbabilidad”, sé que esta palabra te dice poco. Podemos utilizar otras más sencillas. Por ejemplo, “serenidad de espíritu”. O por simplificarlo aún más: tranquilidad. Lo que sobre todo apreciaban los estoicos, era el sosiego, la paz del alma. Esto es lo que buscaban como ideal de vida feliz.


Ante todo, mucha calma. Te pase lo que te pase. Un fracaso en el amor, la traición de un amigo, una enfermedad dolorosa e incurable… Pase lo que pase… mucha calma.

Para el estoicismo, no se trata de fingir, no es que por dentro estés muy nervioso aunque por fuera disimules. Consiste en que tampoco te alteres por dentro. ¿Por qué? Porque has de comprender que todo da lo mismo. Lo que tenga que ser, será. Los estoicos creían en el destino. Ellos pensaban que existe una ley del universo que domina todo, un “logos universal”. La naturaleza está gobernada por un designio cósmico a la que tampoco se escapa el ser humano. Ser feliz consiste en comprender ese orden cósmico de la naturaleza y aceptarlo tal y como es.

¿Por qué crees tú que las rocas de un acantilado no se quejan cuando el mar implacable las azota una y otra vez, de día y de noche, sin descanso? Yo creo que son estoicas.

sábado, 10 de julio de 2010

Marina me dijo una vez que sólo recordamos lo que nunca sucedió. Pasaría una eternidad antes de que comprendiese aquellas palabras. (...)

No sabía entonces que el océano del tiempo tarde o temprano nos devuelve los recuerdos que enterramos en él. La memoria de aquel día ha vuelto a mí. He visto a aquel muchacho vagando entre las brumas de la estación de Francia y el nombre de Marina se ha encendido de nuevo como una herida fresca.

Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma. Éste es el mio.

martes, 29 de junio de 2010

Aceleración y tiranía del presente

Voy a poner punto y final a mi vida. Debería ir a París y saltar de la Torre de Eiffel. Moriré. Sabes, de hecho, si tomo el

Concorde, podría estar muerto tres horas antes, lo cual sería perfecto.

¡Oh, espera! Con el cambio de horario podría estar vivo seis horas en Nueva York pero tres horas muerto en París. Podría hacerlo y podría estar también muerto.


(Woody Allen)



sábado, 19 de junio de 2010

Reflexiones aisladas de la aceleración mundial

¿Por qué el proceso de aceleración? ¿Por qué la sociedad se empeña en hacerlo todo más rápido? Una pregunta que nos deberíamos hacer es, ¿Por qué nos aceleramos? La respuesta parece ser fácil, si alguien nos llegara a preguntar eso, inmediatamente diríamos que es porque no hay otra alternativa.

El mundo viaja a velocidades supersónicas, en nosotros está como queremos enfrentarnos a él, tenemos dos opciones a elegir, o adaptarnos a la velocidad, o por el contrario, nos adaptarnos.

Con mucha más frecuencia decidimos elegir adaptarnos, porque el hecho de no adaptarnos nos mantendría excluidos. Quien entra en el juego de la aceleración no está excluido, por el contrario, quien no entra en este juego, está excluido.

Precisamente, como he señalado, la exclusión es uno de los factores que nos hacen ir más rápido. La idea que tiene el imaginario colectivo es que aquella persona que se toma su tiempo en pensar cómo llevará a cabo su labor, aquella persona que es lenta en sus acciones, es poco eficiente. A menudo la palabra “lento” no es una palabra bonita, torpe, falto de interés, gandul, perezoso podrían definirla bastante bien. A nadie le gusta que le digan que es un gandul, que es lento, y menos aún en un tiempo donde prima la rapidez, una vida acelerada tiene un gran valor, parece que hecho de estar muy ocupado tiene valor en sí mismo, cuando alguien manifiesta estarlo, cuando manifiesta no tener tiempo para nada, quiere decir que es un hombre importante, interesante y enérgico.

Podríamos decir, a raíz de todo esto que acabo de señalar, que la aceleración se convierte en una ideología de poder. Prima lo rápido, prima menos el pensar cómo hacerlo y más el decidirlo inmediatamente.

Otro factor que nos hace ir más acelerados es el miedo a la muerte. ¿Nos estamos acelerando por el miedo a morir? Sí.

Hoy la carencia de tiempo es algo muy habitual, y gran parte de la culpa la tiene nuestra propia mortalidad. Aceleramos las actividades que tenemos que hacer por miedo a morir. A menudo tenemos la sensación de la brevedad del tiempo y hacemos todo lo posible para lograr que cada momento cuente, y es así como empezamos a acelerar nuestro tiempo. La aceleración es una especie de respuesta de huida. Es una especie de virus demoniaco.

Utilizamos la aceleración como una forma de exorcizar el miedo a morir. Queremos condensar en el menor tiempo posible, en el menor espacio, el mayor número de cosas. Hacemos de nuestras vacaciones de cuatro días, una agotadora escapada, vamos de un lado para otro intentando ver el mayor número de cosas posibles, esto es uno de las muchos ejemplos que nos ilustran esta vía de escape, de cómo nos vemos obligados a utilizar la aceleración como una manera de alejar el miedo a morir.

El resultado de esta aceleración culmina en la sensación de que nunca hay tiempo suficiente.

Es tiempo de poner en tela de juicio nuestra obsesión por hacerlo todo más rápido.


miércoles, 16 de junio de 2010

Nunca llovió

No sé porque me encuentro baja de ánimos, ni siquiera tengo la escusa hoy de la monótona lluvia tras los cristales, simplemente me he dejado sentir tan así que he conseguido sentirme nostálgica, y la verdad es que no sé que me da más miedo, si el hecho de haberme dejado sentir así, o el hecho de saber que este sentimiento puede volver a repetirse. Por instantes cierro los ojos, respiro hondo y dejo sentir el peso del aire en mis mejillas, vuelvo a abrir los ojos y parece que me siento un poco mejor, pero es momentáneo, esa nostalgia no se va, no me deja, no la dejo. Trata de luchar con los otros sentimientos que en mi interior revolotean de un sitio a otro, dicen que están madurando, dicen que están creciendo, que es el momento de dar el estirón y salir del cascarón. Confieso que me da miedo, mucho miedo.

viernes, 11 de junio de 2010

Y llegó, parece que no llegaría pero así pasó.

Si tuviera que decir en una palabra lo cómoda que he estado en este curso, si tuviera que decir lo feliz que he sido, si tuviera que decir cuánto me ha aportado a mi vida, diría que esta vez la lengua se ha quedado sin palabra para expresarlo.

Soy feliz porque habéis conseguido hacerme que me sienta así, soy feliz porque he encontrado parte de ese equilibrio que estaba buscando, lo soy porque esta vez la felicidad no es la que me hace feliz, sino porque esta vez soy yo la que hago que esta sea así.

Sois todos y cada uno de vosotros unas personas increíbles. Dejasteis en mi memoria vuestras sonrisas y es así como consigo guardar vuestro recuerdo.

Me alegra que nos hayamos cruzado en el camino.

Periodismo y Comunicación Audiovisual 2010

lunes, 7 de junio de 2010

Caminante

Papá, mamá, creo que lo voy a conseguir,

y aunque son muchas las veces que os llevo repitiendo esto, gracias por confiar en mí.

Todo sería muy diferente sin vosotros, tengo vuestro apoyo, vuestro cariño, vuestra comprensión...
Sois mi motor especial que me ayuda en mi día a día, que consigue darme fuerzas para no me venga abajo, para que me mantenga en el camino.
Lo que más quiero, eso sois.

Seguimos caminando.


"
caminante, son tus huellas,
el camino y nada más;
caminante no hay camino,
se hace camino al andar."



sábado, 22 de mayo de 2010

Ve lento, por favor

ACELERACIÓN Y TIRANÍA DEL PRESENTE
La metamorfosis en las estructuras temporales de la modernidad

Josetxo Beriain




La velocidad llama nuestra atención, produce excitación, nos saca del aburrimiento, nada es aburrido si es lo bastante rápido. La velocidad es la bendición (y la maldición) de la Edad Moderna, hallamos la contemplación (propia de las sociedades tradicionales) substituida por la sensación, la simultaneidad, la inmediatez y el impacto. La velocidad es una nueva forma de éxtasis, una intensificación de la existencia. Todo lo que hacemos lo hacemos más rápido de lo que acostumbramos.

Amamos la velocidad, ir más rápido hasta el punto de inducir el miedo produce una gran descarga de adrenalina, sin ninguna duda la velocidad es la diosa de estos tiempos; dicho en términos más sociológicos, el tiempo hoy es una función de la velocidad, como le ocurre al dinero que no es otra cosa que su valor valor funcional, el dinero no solamente tiene una función sino que es una función.

Cuanto más dinámico es el entorno en el que vivimos y más complejas y contingentes resultan las cadenas de acontecimientos y los horizontes de posibilidad configurados, más difícil resulta compatibilizar las actividades que realizamos y las decisiones que tomamos dentro de cronogramas sobrecargados de demandas de todo tipo.

viernes, 21 de mayo de 2010

BIG FISH

¿Alguna vez has oído un chiste tantas veces que ya no sabes por qué tiene gracia? y un día lo oyes otra vez y de repente es nuevo, entonces recuerdas por te gustó tanto la primera vez.

Aquel fue el último chiste de mi padre, supongo.

Un hombre cuenta sus historias tantas veces que al final el mismo se convierte en esas historias, siguen viviendo cuando él ya no está, y de este modo el hombre se hace inmortal.

Para Julia

Nunca tantas palabras tuvieron tanto sentimiento.
Hoy me hubiera gustado ser un poco Julia,
para que alguien me escribiera con tanto sentimiento.

"Nunca se está demasiado bien"

"Y siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.", es verdaderamente estremecedor.



Para Julia (Goytisolo)

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante un muro ciego.

Te sentirás acorralada
te sentiras perdida y sola
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en tí como ahora pienso.

Un hombre sólo una mujer
así tomados de uno en uno
son como polvo no son nada.

Pero cuando yo te hablo a tí
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otros hombres.

Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en tí como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.

Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.

Y siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en tí como ahora pienso.