La sabiduría del bibliotecario, Michel Melot
A la imagen del sabio loco se opone la del sensato bibliotecario ¿Por qué decimos que es sensato el bibliotecario? Porque sabe que nunca será sabio, ya que cuando abre un libro todos los demás permanecen cerrados y también sabe que jamás abrirá todos los libros.
El bibliotecario ama los libros como un marino ama la mar. No es necesariamente buen nadador pero sabe navegar y sabe que no es precisamente a nado como llega más lejos. El océano del conocimiento, que hace perder la cabeza a todos los sabios hace, por el contrario, más modesto al bibliotecario.
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